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Comentarios

  1. Jay Jay

    Es evidente que el patrocinio es necesario, papá Estado no pude pagarlo todo, pero lo que no se puede permitir o hay que estar vigilante ante ello es cuando se pone al lobo al cuidado de las gallinas. Antaño las empresas tabacaleras pagaban a las sociedades médicas, hoy por fortuna esto es impensable. Creo, confío y espero que con el paso del tiempo, lo que ahora parece normal que algunas empresas «patrocinen» ( compren) algunas eventos, el día de mañana sea cosa del pasado y quede dentro del anecdotario.

    • Comocuandocomo

      Hola JJ 😉

      Permíteme que ahonde en el comentario, sólo por escarbar. ¿Necesario para qué? Me refiero, entiendo que se busque que un Congreso o una jornada sean accesibles/asequibles al público objetivo, ¿pero y por qué siguen saliendo tan caros? Me gustaría ver los números, para detallar los posibles gastos superfluos (de los que sí creo que se encargan algunos patrocinios).

      De todos modos, es lo que tú dices: no todo vale. Estamos poniéndole al lobo una insignia por lo bien que cuida de las gallinas y haciendo como que no pasa nada. No todo vale.

      ¡A ver si algún día queda en el anecdotario! Mientras tanto, sigamos confirmando que otro modo es posible, para los que no confían en que las cosas no sólo deben, sino que también pueden cambiar.

      ¡Un abrazo y gracias por pasarte a comentar!

    • Sergio

      «papá Estado» discurso liberal…si lo prefieres individualizamos los problemas colectivos para dividir a la población y que así las corporaciones hagan lo que les salga de los ****** ¿Será lo que pasa en la realidad? Si la administración no tiene o no pone dinero, no has pensado que puede se más una cuestión ideológica que presupuestaria, debido a que representa los intereses de las corporaciones y no del pueblo.

      • Comocuandocomo

        Hola Sergio,

        Estoy de acuerdo contigo en que el pensamiento liberal genera una división de la población (en cuanto a términos puramente epidemiológicos: una causa que genera una consecuencia general en la población, probablemente la culpa no esté en cuestiones individuales).

        Pero no creo que se deba a una cuestión ideológica (que una admon no ponga dinero para un colectivo concreto) sino más bien de gestión de recursos. Cuando se crea un proyecto sugestivo de financiación pública, debería redundar en efectos positivos para la población general. Y eso, hoy día, ¿en un congreso anual? ¿Una jornada puntual? No lo creo…

        Al final, si el Estado debiera subvencionar los colectivos para sus encuentros profesionales probablemente no habrían tantos gastos superfluos, pero es que creo que a los propios colectivos no les interesaría…

        ¡Gracias por comentar! 🙂

  2. Albert

    Ante todo enhorabuena!! Por el blog, por los contenidos y por poner el dedo en la llaga allí donde (SÍ) toca.
    Hoy hace un año (más o menos) d tu primera publicación y debo decirte que para un dietista-nutricionista que, al igual como tú, no nos dedicamos a la consulta (me dedico a la docencia) es un verdadero soplo de aire fresco.
    Voy al grano, que me enrollo y como dicen mis alumnos: me voy me voy y no vuelvo…jeje. Pues eso, ¿otro mundo es posible? No lo dudo, pero no creo que sea fácil (soy pesismista en este tema, lo siento), tenemos q hacer ver lo que supone el patrocinio por parte de industrias que no contribuyen a adquirir hábitos saludables…nosotros lo tenemos claro.. pero todos lo tienen? Y cuando digo todos me refiero a organizadores, sociedades científicas…
    Saludos!

    • Comocuandocomo

      Hola Albert, ¡muchas gracias por comentar y por tus palabras!

      Tampoco creo que sea fácil un cambio completo del modelo de visión que tienen muchos directivos, pero sí cada vez más hay cuestiones que se están sacando a colación, que se intentan como mínimo debatir. Evidentemente, somos «novatos» en esto, acabamos de llegar. Y hay un argumento facilón «¡es que no sabéis lo que conlleva hacer algo así!» como negando que tuviéramos ojos, manos o ideas.

      Pero la idea cala y cada vez en más gente sube y suma en la reclamación de que algo hay que hacer. Y cada vez son más los argumentos: jornadas con menos patrocinios cuestionables o que ya no tienen, congresos sin gastos superfluos,… El cambio en los «coffe-breaks» por fruta en lugar de procesados ya es un paso que se ha dado después de muchas de reclamaciones, sólo por poner un ejemplo.

      Probablemente, no todo el mundo caiga en la importancia de estas cosas. Pero nadie o nada es para siempre, y nos tocará demostrar que otra manera es posible, con el tiempo y las ganas de cambio que llevamos. Y ya habrá más ejemplos, más pasos y, quién sabe, quizá hasta una legislación de verdad.

      ¡Un abrazo y gracias de nuevo por tu comentario!

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