Suscríbete a la lista de correo

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Demóstenes

    ¿Proviene la adicción al queso por su palatabilidad o por su contenido en caseomorfina? Pues probablemente un poco de ambas… ¿no? Al final, ambas razones afectan al sistema de recompensa.
    A mí algo que siempre me ha parecido curioso del queso, es que habiendo variantes de sabor muy fuerte (como el queso azul, u otros que ya entran en la categoría de ‘apestosos’) la gente siga gustándoles. Es de las comidas con sabor fuerte que mejor calado tienen, así que no tengo claro que se explique todo por palatabilidad.

    mmm… ahora comería queso… quesoooo : D~~~

    • Jay Jay

      Pasa lo mismo señor Demóstenes con el café, sabor amargo, bebidas alcohólicas de alta graduación, comida picante, tabaco… la primera vez que los pruebas no son del agrado de uno, pero con el tiempo la gente se adapta. Como siempre las cosas no se explican por una un único factor, las cosas no son tan fáciles.

      • Comocuandocomo

        ¡Hola a ambos y gracias por pasaros a comentar!

        Creo que hay que separar alcohol o tabaco, porque sí generan adicción y socialmente disfrutaron de un status por el rol al que se les asociaba. Quizá el tabaco ya menos, pero el alcohol está asociado con fraternidad, comodidad, compañía, ambiente festivo y de celebración. Ya no es que hubiera que tener cuidado por su riesgo para la salud, sino porque su carácter adictivo sí que está fundamentado y, además, socialmente su consumo está normalizado, amparado y motivado.

        Si hablamos de sabor-palatabilidad-adicción como tríada, sí es cierto que se da en la comida picante, café o queso (tan diferentes). Y es cierto lo que sugiere Demóstenes, que probablemente sea un conjunto de todas sus características y no precisamente que destaque una sobre otra. A mí me puede gustar mucho el queso pero no probaré el que tiene gusanos aún moviéndose (factor cultural), por muy potencialmente adicto que vaya a ser. Un adicto a la heroína no mira con qué cuchara hace la mezcla…

        Personalmente, me decanto más por la mezcla sabor-palatabilidad que con la casomorfina (en el caso del queso). En el del café creo que el rol adictivo (y placebo) sí puede generar más fuerza. El que me descuadra es el picante, pero también puede ser aquello que se dice de que «es que me gustan los sabores de verdad (más fuertes)» y que sea algo más parecido al queso.

        Lo dicho, ¡gracias por pasaros! Y hasta el siguiente 😉

  2. Alejandro

    Yo soy fan declarado del queso doble crema, más que del campesino y muchísimo más que del queso costeño. A veces cuando como tanto me duele la cabeza y sé que debo detenerme, pero no logro concebir unas galletas se soda sin mantequilla y una buena rebanada de queso encima

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.